lunes, 24 de marzo de 2008

desesperanza







Iba andando, decidida, sin pensar en nada más. Sabía donde tenía que ir, sabía lo que tenia que hacer.

Llegué enseguida y ahí me encontraba, rodeada de gente pero sola, muy sola...

La sala del museo era acogedora y en el suelo había una inscripción.

Me acerqué el anillo a los labios y pronuncié una palabra, yo sabía que palabra tenía que pronunciar.

Miré a mi alrededor y ví que entre la gente también estaba ÉL, observando quien sabe qué, de espaldas a mí.

Entonces de la inscripción surgió un mueble con algunos cajones, pero nadie se percató, todo ocurría sin contratiempos.

Abrí el último cajón, del que saqué una maqueta del mismo mueble con sus respectivos cajones.

Abrí el último cajón de la maqueta y ahí lo encontré, ahí es donde expuse mi problema hacía ya un mes.

Esperaba una respuesta, un consejo de un ser del más allá y la respuesta fué de mi abuelo.

Cogí la carta, con lágrimas en los ojos al haber vuelto a leer la que yo había escrito y ansiosa por recibir un consejo de alguien que me pudiera ayudar.

La abrí pero no me dió tiempo a leerla, ÉL estaba detrás, sentía su aliento en mi nuca.

Empecé a temblar, sabía que esa era la única forma de recuperarlo.

Me levantó, y me llevó hasta la pared del fondo de la sala.

Me besó, noté la calidez de sus labios sobre los míos.

Yo me dejaba, pero sentía que no debía dejarme llevar de esa forma.

Me aparté y decidí leer primero el consejo de mi abuelo, pero cuando llegué, en el suelo ya no había ninguna carta para mí.

La decisión era mía, yo tenía que decidir.

Tardé tanto en decidirme que ÉL se fué convirtiendo en una sombra hasta el punto de desaparecer.

Entonces desperté y me dí cuenta de que había desaprovechado la última posibilidad de estar con ÉL, de recibir sus caricias y sus besos.

Entonces desperté, y me dí cuenta de que ÉL, ya había quedado atrás para siempre.

Electra.

2 comentarios:

Old.Urobros dijo...

¡Saludos!

Una historia ¿romántica? ¿triste? ¿Melancólica? ¿O simplemente un eco del pasado?

Pero independientemente hermosa.


Se despide, Urobros...

electryca dijo...

¡Hola!

Gracias, supongo que tiene un poco de todo.

És algo a lo que decidí darle mi último adiós y dejarlo en el recuerdo para siempre.

un abrazo!